La explosión que experimentó el tango bailado a partir de
los años ’90 en Argentina, significó sin lugar a dudas el comienzo de la que
podríamos denominar la generación del “Nuevo Tango”.
Gracias a la incursión de jóvenes bailarines
de otras disciplinas el tango-danza comienza a prestar atención en conectar a
la pareja de baile con menos tensión-fuerza y menos manipuleos a base de
muñeca, más amable si se quiere; algo que nos costó interiorizar en nuestro
baile a los que aprendimos algunos años antes.
Hoy los jóvenes del tango comienzan incluso a cambiar el
nombre de los pasos y figuras de siempre, creando nuevas alternativas de juego
con los pies en lo que ya se denomina “tango de abrazo abierto” y que facilita
la ejecución de las propuestas de diseños espaciales de las jóvenes bailarinas
que invaden todas las pistas del mundo.
La danza le toma la delantera a la música y a su poesía en
esta evolución imparable. Hoy día no hay capital Europea que no cuente anualmente
con su festival, encuentro o maratón del tango y muchos europeos incluso se
atreven a viajar a la mítica cuna del tango para imbuirse de esta afición, que
incluso llega a tener ciertos atisbos de religión.
En España hoy día cuenta en casi todas las capitales de provincias con una o varias milongas y también con sus encuentros anuales, que son un verdadero éxito.
En España hoy día cuenta en casi todas las capitales de provincias con una o varias milongas y también con sus encuentros anuales, que son un verdadero éxito.
La capital española no pudo esquivar aquella onda expansiva
producida en Argentina y de este modo de expresión tan cercano desde hace
muchas generaciones. Madrid cuenta con más de una veintena de sitios, espacio,
tanguerías o milongas donde los aficionados al tango pueden acercarse a curiosear,
hacer clases pero sobre todo a compartir el abrazo del baile.
En esta entrega mencionaremos solo a tres de ellas, desde
una de las más antiguas en pleno centro de la capital y dos de su más reciente
expansión hacia el norte y sur de la Comunidad. Como sea, la gran riqueza que
se puede observar en todas sus pistas, es que cada una de ellas tiene su
público fiel y donde conviven todos los estilos.
Te dejo con estas referencias y quizás alguna vez nos
crucemos en alguna de sus pistas o nos reunamos en el cálido abrazo al son de
un tango, vals o milonga. Sergio